 | Encuentro Valencia 2008 - Guías Mayores |
Cuando ya creíais que os habíais librado de nosotras, aquí volvemos las Guías Mayores, para compartir con todos vosotros el Encuentro que celebramos en Valencia del 20 al 23 de marzo.
Si tenéis que ir al baño, hacedlo ahora, que luego esto se pone emocionante. Lo primero, presentarnos, aunque somos de sobra conocidos.
Sólo fuimos dos chavalas, Ana y Elisa, aunque los monitores podrán dar fe de que cundimos como treinta. Ellos son Víctor y Elena, que no iba a soportar tantos días sin vernos :-P y se vino con nosotras. También podéis llamarlos Geiperman y Bambi respectivamente, porque así fue como los bautizaron las mentes pensantes de la acampada.
Y, ahora que ya estamos todos, vamos tirando hacia Valencia.
Son las siete de la mañana del jueves. No podemos pensar en nada más que en el sueño que tenemos. Y en Elena, que mientras escribes esto te va diciendo........... pon que Elena es la mejor, pero Elena con H eh............ no pienso ponerlo con hache............ vale, pero pon que es la mejor.........
Es el típico viaje en autobús, que si estás apretado en el asiento, que si o te asas o te hielas, que si Elena es la mejor para arriba, que si Elena es la mejor para abajo, y nadie te deja dormir.
Ya que no dormimos, preparamos la actividad que nos tocará organizar por la tarde, esa que, como buenas Guías Mayores que somos, hemos dejado para el último momento. Es que rendimos mejor bajo presión Víctor........ ya, claro. Por fin en Valencia, e incluso llegamos antes de lo previsto. El rato de espera en la estación igual sería mejor ahorrároslo, para que no nos perdáis el poco respeto que nos podáis tener........ en fin, qué más da a estas alturas.
Como recién llegados del pueblo más pequeño y basto del mundo, nos costó casi un cuarto de hora orientarnos para salir de los andenes. Una vez fuera, tratamos de hacerle una foto a una paloma.......... ¡una paloma! ¡Una paloma valenciana! ¡¿Dónde está la cámara?!...........y a un montón de taxis..................... ¿a qué nunca habías visto tantos taxis juntos?
A los que todavía sigáis leyéndonos, deciros que el show de la cámara se repite muuuuuuchas veces (Víctor, ejem, ejem, Víctor) Aparecieron Merce y Héctor (los monitores de Valencia) y al rato llegó también Josu (de uno de los grupos de Gasteiz), así que, estando todos, fuimos tirando hacia el metro, que aun nos quedaba un rato de camino.
Fotos por aquí y por allá, varias del suelo de la estación, y muchos caretos de sueño................... ¿quién dejó la cámara al alcance de este mozo? Lo peor que tiene que haya media hora andando con la mochila de la parada del metro al albergue no es que lleves las deportivas más incómodas del planeta, eso es secundario, sino que te da tiempo a pasar mucho miedo.
Porque íbamos las dos Marías tan alegremente por el camino cuando nos dio por pensar. Y como no estamos acostumbradas, nos sentó bastante mal. Oye...................... que sólo vamos dos................................... cierto......................... ¿nos volvemos?................. a la de tres empezamos a correr................. vale. Frustrado nuestro intento de fuga (teniendo en cuenta nuestra velocidad mental, cuando acabamos de terminar el plan estábamos ya en la puerta del albergue), tragamos saliva e intentamos que pareciera que éramos muchos.
No tuvimos mucho éxito, pero pronto dejó de ser un problema. Si te fijabas un poco, casi todas las caras eran del campamento de Griébal. Si te fijabas un poco más, casi ninguna cara tenía pinta de ir a morderte. Y sólo un observador muy atento podría darse cuenta de que debajo de la sonrisilla, las tres mañas estábamos pasando un ataque de pánico.
Después de comer, las cosas empezaron a funcionar un poco mejor, aunque aún quedaba rato para que abandonáramos la frase estrella del día: -Víctor, una cosilla......... dime............ ¿Podemos irnos a casa ahora?.......pffff. Una vez confirmada la imposibilidad de la huida, empezamos a armarla. Tarde temática organizada por AGA, que traducido significa Ana y Elisa paranoiando en el bus de ida. De tema central, la ecología, y por eso mismo, utilizamos las tres R: reducir, el número de neuronas que usábamos para jugar, porque un bloque de hielo a la deriva en el océano no es, en ningún caso, un iglú!!; reutilizar, porque si a Elisa le da por decir que Héctor es un trampas, lo dirá del primer al último día; y, por supuesto, reciclar, aunque creo que convertir una mesa en leña no es exactamente lo que se esperaba.
Y que sepáis todos que la canción no era Vicio, de Reincidentes. Noche tranquilita, buscando a alguien que escribiera un diario, pero todos somos demasiado vagos. Menos mal que las cocineras se portaron........
Hablando de la cocina, por favor, un fuerte aplauso. No creo que nunca hayamos comido, ni vayamos a comer, tan bien como en esta acampada. Que si huevos fritos, que si sobrasada, que si paella..... nos quitamos el sombrero.
Para el orgullo de todas las generaciones antiguas del Tallac, tanto de Guías Mayores gañanes como de monitores rigurosos, hay que decir que todos los días fuimos de las últimas en irnos a dormir y de las primeras en bajar a desayunar, a veces hasta duchadas (otro lujo desconocido en estas tierras).
Y ya llega el segundo día, se nos está eternizando esto....... hacemos un descanso y vais a por palomitas si eso....... ¿ya?, vale, pues sigamos......
El viernes lo organizaban los grupos de Gasteiz, e iba en torno a la antiglobalización. Aprendimos, entre otras cosas, que el pez grande se come al pequeño...................y el mediano se come al pequeño.......................y hasta el pequeño se intenta dar un mordisco a sí mismo si puede.......... Descubrimos que el ruido que hace una oruga es más bien parecido a un elefante bailando claque sobre una mesa, y que si juntas a todos los miopes en un solo equipo lo más probable es que no vean nada......................
Aprendimos a decir protesto!( Ruuuuuth, se te echa de menos), lo que es la resistencia pasiva a que te echen de un juicio, lo que es una esquizofrenia (Sí! No! Sí!) y que, si vas a presentar un informe médico como prueba judicial, mejor le pones el nombre del paciente, alma de cántaro.....
La noche puede definirse como un debate con público, lo de siempre, cinco montan la polémica y el resto mira................... Aunque los vascos fueron los que más entraron al trapo (al fin y al cabo la actividad era suya) con Montejo como panfleto informativo, también hubo minorías (Juan y Elisa) participando............... es que ésta si se calla revienta........... puede ser..........
La noche, noche, bailando salsa. Lo que se dice ser original. Sábado por la mañana.......... muy por la mañana, dios, dejadnos dormir un minutito más...................... emprendemos camino hacia Valencia capital.
Emprendemos el camino tarde, como siempre, y tenemos que ir casi corriendo hasta el metro. Al fin y al cabo, eso también es tradición.
Con Josep de guía, vamos viendo Valencia. Aunque en principio parece que nos la venden mal.................... esta catedral que tenemos, que es bien sosa.......... estas puertas, que no defendían de nada.......... esa “maravillosa” alcaldesa...................... algo tiene que tener Valencia, porque acabamos encantados. Lo que, por lo visto, no tiene, son dos cosas: la primera, playa, porque mucho llévate bañador, llévate bañador y las únicas olas que vimos fueron las que se armaron en el fregadero cuando se embozó. La segunda cosa que le falta a Valencia es el clima mediterráneo ese que sale por la tele, el de solecito y temperatura estándar. Si por la mañana hacía tanto sol que, para no variar, terminamos quemándonos la nariz, por la tarde cayó una tromba de agua que casi nos ahogamos en los charcos. Pero, eso sí, a nadie se le ocurrió meterse debajo de una cornisa, mucho mejor bailar el baile de las frutas en mitad de una plaza del centro, hasta que se nos podía escurrir.
Como Ana está saliendo muy bien parada de este relato, añadiremos una curiosa anécdota: fuimos a ver la casa más estrecha de la ciudad, que es realmente estrecha, tiene de fachada lo justo para que quepa una puerta. La vimos, la comentamos, comprobamos que no cabríamos más de dos dentro...... Y después de pasar casi un cuarto de hora frente a ella, Ana le hizo la foto a la casa de al lado................ cosas que tiene la vida................. :-P
De vuelta al albergue, hicimos amigos en el metro, que aproximadamente fueron definidos como, sí, esos a los que les faltaban un par de cromosomas. Lo que faltó en la velada fue un par de tornillos de los organizadores, aunque se agradece, porque si no, no habríamos visto a Vero imitando a una gamba, a Josu en el ciclo de la vida, a Elena haciéndole trenzas al cocinero, a Aengeru con su pijama (véase calzoncillos), a Sergi y Vicent tocando la flauta y, sobretodo, a Juan, gran estrella de la noche, teorizando acerca de por qué todo sabe a pollo...............
Y tras una nochecita al más puro estilo Griébal, llegó la mañana. Esto, a simple vista, parece una tontería, porque, inevitablemente, a la noche siempre le sigue el día, pero siendo la última mañana, la tensión ambiental está justificada. De eso se deduce que la noche anterior era la última, así que la cara de empanamiento general y lo leeeento que íbamos todos también puede explicarse fácilmente. Y al principio no queríamos quedarnos..............
Como nadie tenía el cuerpo para jotas, tocaron juegos tradicionales vascos. Aquí sí que se puede decir, en nombre de todos: ¿no podían haber elegido el ajedrez como insigne representante? Todos sabíamos que no.
Así que, sin más, como dicen ellos. Corre para arriba, corre para abajo, cámbiate la zapatilla por una que ni es de tu número, príngate de harina y da vueltas hasta no saber ni de dónde has salido. Con más entusiasmo que habilidad, acabamos la mañana con una guerra un poquillo sucia..... literal.
La comida viene aparte esta vez, preguntadle a Ana a ver a qué sabía....... ¿Nunca habéis fregado una paellera? Pues es una experiencia vital........ La tarde la empezamos tarde, y casi ni dio tiempo a hacer las camisetas. Nuria y Tamara, gracias por hacer las nuestras, Irune y Josep, esperamos que os gusten. La evaluación, pues eso, para qué más.
Y llegó, por fin pero no por gusto, el agridulce momento de la despedida. Ronda de muxus, frases de las de tranquila, que nos veremos pronto, foto de gran familia y a escaparse corriendo, que si te esperas un segundo más vas a empezar a llorar y los maños nunca lloran ¿no? No en público, creo.
Viaje de vuelta silencioso, cada uno de charla con sus recuerdos. Sólo nos queda dar las gracias, que ya es hora:
A vosotros, que lo estáis leyendo, por aguantar todo este rato. A los cocineros de Valencia, por mimarnos más que nuestras mamis. A todo el equipo de monitores, sobretodo a Súper Víctor, también conocido en aquellas tierras como Geiperman y Potatoe, por conseguir que pudiéramos ir, por no dejar que nos marcháramos, por estar ahí cuando damos la vara contentas y cuando damos la vara cabreadas.
A Elena, nuestra mami, la Bambi de Aragón, por no matarnos, por querernos a pesar de lo malas que somos, sólo decirte............... jrainnn omá, qué rica. A toda la gente de Valencia y Euskadi, por hacernos un huequito....... A Elisa, por escribir toda la parrafada y luego empanarse lo bastante para que le colemos esto........ Sólo queda decir que no somos, evidentemente, ningún mutante espacial, y que todos vosotros, del más pequeño al más grande, podéis, si le echáis ganas, pasároslo igual de bien o mejor en un encuentro de este tipo. Un saludo guía y un besote. Las Guías Mayores
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